Letizia Ortiz, de periodista a Princesa de Asturias

Sus primeros quince años de vida transcurrieron en Oviedo, ciudad en la que nació el 15 de septiembre de 1972. Su madre, Paloma Rocasolano, enfermera, y su padre, el periodista Jesús Ortiz se trasladaron a Madrid por motivos profesionales con Letizia y sus dos hermanas menores, a finales de los años 80. Letizia cambió las aulas del asturiano colegio público La Gesta por las del instituto madrileño Ramiro de Maeztu. Tiene una hermana: Telma que es economista y ha enfocado su vida profesional a la cooperación con el Tercer Mundo. Su hermana menor, Erica, falleció en febrero de 2007 a los 31 años de edad.

Licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid, cursó un Master de Periodismo Audiovisual en el Instituto de Estudios de Periodismo Audiovisual y comenzó sus estudios de Doctorado en México, donde trabajó en el periódico Siglo 21.

Ha trabajado desde muy joven en varios medios de comunicación, entre ellos el diario asturiano La Nueva España, el periódico Abc y la Agencia EFE, donde realizó su labor en edición de internacional durante el último año de carrera.

En televisión ha aparecido en la cadena estadounidense Bloomberg TV, canal privado especializado en economía, finanzas y mercados, con sede en España bajo la supervisión de la Agencia EFE Televisión. Ha sido también presentadora, redactora y reportera en CNN plus, el canal privado formado por la estadounidense CNN y Canal plus. También ha realizado una pequeña incursión en el cine con el papel de ángel en el cortometraje producido por EFE "La mirada del ángel".

En el año 2000 se incorporó a Televisión Española, donde trabajó con el equipo de edición de Telediario Segunda Edición, y presentó el Telediario Matinal e Informe Semanal. Posteriormente, presentó los especiales sobre el Euro que se ofrecieron en los Telediarios de TVE y ha sido enviada especial a diferentes puntos de todo el mundo para cubrir los acontecimientos de más actualidad: en los últimos dos años cubrió acontecimientos como el 11-S, la guerra de Irak y el desastre del Prestige. Su última cobertura especial fue la entrega de los premios Príncipe de Asturias, en la que se la pudo ver en público junto a Don Felipe de Borbón por primera vez aunque entonces nadie conocía su relación sentimental. En la siguiente imagen, primera foto de Doña Letizia con el Príncipe, poco antes de anunciarse el compromiso matrimonial.

Estuvo casada durante un año con Alfonso Guerrero, profesor de Lengua en el Instituto Ramiro de Maeztu de Madrid, en el que ella había estudiado. Sus amigos destacan de él su «espíritu bohemio» y su «total entrega a la Literatura». El matrimonio fue civil, por lo que no fue necesario ningún trámite para celebrar el rito religioso.

El padre de Letizia, Jesús Ortiz, fue el fundador de Antena 3 Radio en Asturias. También es periodista su abuela paterna, Menchu Alvarez del Valle, jubilada de Radio Nacional de España, donde dejó de trabajar a principios de los años noventa. Desde niña Letizia acompañaba a su abuela en los estudios de radio y de allí nació su vocación periodística.

El 24 de enero de 2001 fue galardonada con el premio Larra, otorgado por la Asociación de la Prensa de Madrid al periodista menor de 30 años que más se haya distinguido durante el año, y que fue compartido con Javier Mayoral Sánchez, de Telemadrid.

Letizia Ortiz ha escrito su nombre siempre con 'z' por un hecho absolutamente casual. Cuando sus padres la inscribieron al nacer en el Registro, el funcionario que tomó constancia era italiano y escribió el nombre como suele hacerse en el país vecino: con zeta.

Cuando estaba de reportera de local, a tanto la pieza, en el diario “ABC”, vio como el redactor jefe le cambiaba día tras otro el nombre, por más que ella escribiera Letizia con zeta. Seguramente, su superior pensó que era la forma vasca del nombre y que sus columnas no eran un lugar para expresar “peculiaridades”. Así que, al tercer día, se fue de cara a su superior y le entregó las cuartillas con el carnet de identidad. “Soy Letizia con zeta, de Oviedo con o”. La anécdota pone de manifiesto que la futura princesa de Asturias no es una mujer que se arredre fácilmente. Que nadie dude de que, detrás de esa imagen un tanto frágil, hay una mujer que no se deja avasallar.

Desde el preciso momento de contraer matrimonio, Doña Letizia se convirtió en Su Alteza Real La Princesa de Asturias. Desde entonces ha acompañado al Príncipe en actos oficiales y también ha presidido algunos actos en solitario.

Doña Letizia presidió por primera vez un acto oficial como Princesa de Asturias el 15 de junio de 2005 (foto superior). Amadrinó la entrega de la Bandera a la Unidad de Acción Rural de la Guardia Civil (UAR). Como manda el protocolo, vistió la tradicional mantilla española.

El 31 de octubre de 2005 daba a luz a una niña, la Infanta Leonor, que desde el momento de nacer se convirtió en futura Reina de España. Dos años después nacía su segunda hija, la Infanta Sofía.

 

La diosa Letizia

Letizia (o Laetitia) es el nombre de una diosa de la mitología que concede no sólo el don de la alegría, sino también los dones de la fertilidad y de la abundancia. "Leticia" es una hermosa palabra, que significa alegría, regocijo, contento, y que en castellano forma "letificar" y "letificante", o sea, alegrar y lo que alegra. Todo viene de "ledo" (alegre), pero esa es palabra que ya no se usa, ni siquiera en poesía. Los artistas representan a esta simpática diosa con un niño en los brazos y con una brazada o haz de espigas. El nombre es un buen augurio para que la novia del Príncipe dé pronto un heredero a la Corona y que siga creciendo, después de su matrimonio, la prosperidad y riqueza de España. Una Leticia famosa fue la madre de Napoleón.
Siempre será mejor estar bajo la protección de Leticia, diosa de la alegría y la fertilidad, que bajo la protección de Plutón, dios de los Infiernos. En estos páramos y en estos vergeles, hemos conocido de una cosa y de la otra, y todos los dioses del Cielo y del Olimpo sean bienvenidos a nuestra protección para mantenernos en la prosperidad y en la alegría por los siglos de los siglos, amén.

Con estas novedades, no estará de más protección alguna, tanto humana como divina, porque sería insensato ignorar que el Príncipe Felipe de Borbón comienza con su boda una aventura matrimonial e histórica (todo matrimonio es ventura y aventura) desconocida en nuestra Monarquía.


Entrevista a Doña Letizia

"Tengo ganas de ir a Asturias, de sentirla, de pasearla..."
ABC, 8/11/03

"Me abruma saber que se fijan en todo lo que hago, en lo que digo y en cómo lo digo". Así se expresaba ayer doña Letizia Ortiz apenas veinticuatro horas después del acto de pedida de mano que tuvo lugar el pasado jueves. En conversación telefónica, la futura princesa de Asturias habló con serenidad y lo hizo desde el pabellón de invitados del Palacio de la Zarzuela, residencia en la que vive de forma temporal "gracias a la hospitalidad de los Reyes. Es más fácil de esta manera", dijo. Respecto a sus nuevas obligaciones, manifestó su intención de aprender y de "hacerlo lo mejor posible".
Doña Letizia Ortiz afirmó que el acto de petición de mano "fue un día emocionante para toda la familia" del que ya guarda un recuerdo "inolvidable". Y explicó que el encuentro de sus padres con sus Majestades los Reyes se produjo en un ambiente distendido, dentro de las normas. Al ser preguntada sobre esta celebración, pidió disculpas por no poder dar más explicaciones. "Aunque me gustaría poder hablar con todo el mundo -dijo-, no puedo entrar en detalles".

Deseo de visitar Asturias

Durante la entrevista, la prometida del Príncipe reiteró su deseo de visitar "pronto" su tierra natal, Asturias, "aunque aún no sé cuándo lo haremos" y no descartó que el nombre de uno de sus hijos sea el de Pelayo. "El de Pelayo -dijo- es un nombre que nos encanta a los dos y lo barajamos, pero aún es pronto. Todo se andará". "Tengo ganas -insistió- de ir a Asturias, de sentirla, de pasearla y de saludar y ver cómo me miran". No obstante, "soy consciente de que no tendré tanta libertad, pero lo importante es lo importante", matizó, para seguidamente admitir: "¡Me acuerdo tanto de Asturias!".
Doña Letizia Ortiz aseguró: "Quiero mantenerme al margen de la vorágine. Hasta ahora he sido consciente de todo lo que me está pasando porque ha sido una decisión meditada y fruto del amor que nos profesamos". A la pregunta de si le agradaban los comentarios que se están haciendo sobre ella, respondió con un cierto tono de sorpresa: "Lo que dicen es bueno ¿no?". A pesar de querer mantenerse al margen de las opiniones, no pudo evitar sentir curiosidad por ellas y, después de que se le recordaran algunos de los comentarios que se han hecho públicos, zanjó este asunto con un: "La mayoría son buenos".

Preparación como futura Reina

Después del anuncio de su noviazgo con Felipe de Borbón, los Reyes de España decidieron que Letizia Ortiz cerrara definitivamente su piso a medio amueblar de Valdebernardo, en las afueras de Madrid, y se hospedara en la zona de invitados de su casa, el Palacio de la Zarzuela, para librarla del acoso de la prensa.

Desde ese mismo momento, la prometida del Príncipe de Asturias ha recibido un curso intensivo de preparación para ser princesa.

El contacto habitual con la familia real es lo que más puede ayudar a Letizia a conocer cómo es el trabajo que le va a tocar desarrollar, una vez se convierta en Princesa de Asturias.

En este sentido, le habrá venido muy bien su hospedaje en el Palacio de la Zarzuela: allí ocupa el llamado pabellón de los invitados, que consta de un pequeño estudio, un dormitorio, un cuarto de baño y una pequeña sala. Pasa sus horas estudiando, aunque también hace vida familiar en el resto de las dependencias con los Reyes y con su novio.

Clases de inglés diplomático

Según se cuenta, Letizia va por el palacio con su cuaderno de notas, apuntándolo casi todo. El filólogo Michael Howitt, que lleva 30 años formando a los futuros diplomáticos españoles, es el único profesor que la instruye para perfeccionar el inglés y poder desenvolverse con naturalidad en las numerosas actividades públicas y privadas que así lo requieran.

Para ser alumno de Howitt hay que tener previamente un alto conocimiento de inglés, pues sus clases están dirigidas a perfeccionarlo. Este profesor tiene fama de trabajador infatigable y un alto nivel de exigencia.

Howitt imparte un inglés británico culto, muy preciso y con una gran riqueza de vocabulario, similar al que puedan emplear los miembros de la familia real británica o de la Cámara de los Comunes. No tolera los americanismos y es muy exigente con la pronunciación británica.

Por lo demás, Letizia no recibe clases de protocolo específicas, aunque siempre que acude a un acto oficial el personal de la Casa del Rey le explica en qué va a consistir. Con lo que sí cuenta Letizia es con asesores; entre ellos, la académica Carmen Iglesias, que la ayuda a familiarizarse con la historia de los Borbones y de las Casas Reales. Su afición por la lectura contribuye a asentar estos conocimientos.

El ejemplo de la Reina

No obstante, el mejor curso de aprendizaje que Letizia puede recibir proviene del ejemplo de la Reina Sofía, con quien en numerosos actos se le ha visto compartir confidencias y sonrisas. La prometida del Heredero de la Corona busca la proximidad de la Reina, que es quien mejor la puede orientar en sus nuevas tareas.

La pareja de novios ha acompañado a la Reina en varias ocasiones en sus compromisos privados; por ejemplo, a presenciar una representación de la ópera Tosca en el Teatro Real. Lo cierto es que, al no tener una agenda oficial, Letizia sólo ha aparecido con la familia real cuando ha surgido la ocasión.

Sus presencias oficiales fueron el día de la conmemoración de los 25 años de la Constitución, cuando fue presentada a los miembros de la Grandeza de España; en la apertura de la VIII Legislatura de las Cortes Generales, y el día en que firmó en el Libro de Honor del Congreso, tras almorzar con los presidentes del Congreso, Manuel Marín, y del Senado, Javier Rojo.

Sin embargo, tras las trágicas jornadas que Madrid vivió con los tres atentados del 11 de marzo, Letizia, siempre junto al Príncipe de Asturias, no se separó un momento de la Reina con el fin de paliar el dolor de los heridos y atenuar el sufrimiento a los familiares de las víctimas de los actos terroristas.

Ha estado presente con la familia real en el funeral de Estado, en la catedral de la Almudena, el pasado 24 de marzo; y la misa del Domingo de Ramos, en Palma de Mallorca, el 11 de abril por las víctimas de aquellos atentados.