JUAN PABLO II
Una vida dedicada a su misión pastoral





A las 18:18 horas del 16 de octubre de 1978 salió de la chimenea de la Capilla Sixtina el inconfundible humo blanco anunciador que el mundo "Habemus Papam" y el arzobispo de Cracovia, Karol Wojtyla, se convertía en el 263 sucesor de San Pedro.

Juan Pablo II asume el gobierno pastoral de más de 900 millones de católicos de todo el mundo. Sus primeras palabras fueron "No temais, abrid el corazon a Cristo". Este Papa era muy diferente y este solo era el comienzo.

Pocos podían suponer entonces que el "Papa polaco" (el primer pontífice no italiano de los últimos cuatro siglos) pasaría a los anales de la historia; y no sólo de la eclesiástica, por su longevo papado o por sus numerosos escritos doctrinales, sino también de la política por su protagonismo en la caída del comunismo, e incluso en la historia de las civilizaciones, debido a su profunda implicación en los problemas de las distintas sociedades que conforman el planeta.

Karol Jozef Wojtyla nació el 18 de mayo de 1920. Su vida quedó marcada pronto por la pérdida de sus seres más queridos a temprana edad: su madre falleció cuando él contaba 9 años; a los 13, murió su hermano Edmund víctima de la escarlatina y 8 años después, al regresar a casa después de una dura jornada laboral en la fábrica Borek Faleki, encontró a su padre muerto.

Gran deportista, estudiante brillantísimo, cursaba primer curso de Filología polaca cuando estalló la II Guerra Mundial y las tropas del Führer invadieron Polonia. Perteneció a un grupo estudiantil subversivo, pero nunca fue soldado ni empuñó las armas. En este capítulo de la historia, posiblemente se forjó su oposición acérrima a las dos ideologías que han azotado la historia de Europa: el comunismo y el fascismo, tendencias que el joven Karol sufrió en sus propias carnes.

Su ordenación sacerdotal, bajo el régimen socialista dictado por Moscú, tuvo lugar una vez finalizados los estudios, jugándose la vida, en un seminario clandestino e itinerante. Karol estudiaba robando horas al sueño; y para guarecerse de los rigores del duro invierno, en los ratos de descanso, estudiaba al calor de las calderas de la fábrica. Allí, como él mismo cuenta, leía a Teresa de Ávila y a San Juan de la Cruz. Se ordenaría el 1 de noviembre de 1946, en la capilla arzobispal de la sede de Cracovia y doce años después, el 28 de septiembre de 1958 se celebra su ordenación episcopal como obispo.

En palabras del director de Prensa del Vaticano, Joaquín Navarro-Valls, "El Papa se ignora a sí mismo. No sabe si tiene hambre o sed. Prescinde de sí mismo. Se ha identificado con su misión, sobre todo está con Dios. No necesita nada, ni cigarrillos, ni refrescos, ni discos, ni una determinada colonia, ni un jersey, ni un bolígrafo, escribe con lo que haya y donde sea, en un avión, debajo de un árbol..."

Su amor a los espacios libres, a su patria y su profundo sentido de la amistad más allá de razas y religiones, dan a su personalidad un sello indeleble.




Caridad y coraje del Papa, el Imperio del espíritu

En un tiempo de confusión moral, Juan Pablo II sigue firme en sus ideales y ávido de exponerlos en el mundo aun a aquellos que difieren de él. Aquellos que lo han visto -y se cuentan por millares- no pueden olvidarlo. En unos tiempos en que muchos son los que se lamentan del declive de valores morales o buscan justificaciones al mal ambiente que nos rodea, el Papa sigue valerosamente exponiendo su recta visión de la vida y urge al mundo a seguirla.

La vocación misionera del Papa, que le impulsa a realizar innumerables viajes, es la vocación del Pastor de una inmensa grey repartida a lo largo y ancho del mundo, interesado por la paz entre los pueblos, preocupado por los pobres, los hambrientos y deseoso de conseguir la colaboración y la solidaridad para aminorar distancia económicas entre la riqueza de los países industrializados y las carencias de los subdessarrollados. En la iglesia de San Patricio de Nueva York, recordaba a los opulentos: "Mi corazón está con los pobres. No podemos permanecer ociosos disfrutando de nuestras riquezas y libertad, si en algún lugar el pobre Lázaro del siglo XXI está a nuestra puerta".

A pesar de su evidente deterioro de salud y mostrando una vez más su impresionante fortaleza, el Papa, continua siendo un referente para hombres y mujeres, jóvenes y ancianos y sigue expresando un mensaje contundente y perenne, desde la fe, en defensa de la vida, ha exclama cosas de estremecedora exactitud moral contra todos los acosos que sufre el bien más preciado del hombre como el rechazo de la pena de muerte y el aborto, una negación del Don más impresionante.

Su mensaje pastoral parece sintetizable en pocas palabras: caridad y coraje, defensa de la vida por encima de todo.

Ante los continuos rumores de una posible renuncia, Juan Pablo II señaló: "Dimitiré cuando Jesús baje de la Cruz" y en comentarios de personas cercanas "Tal como él, soportará su cruz hasta que su misión esté terminada". Sin duda es como la luz de una vela apagándose... pero que sigue iluminando.

         



Juan Pablo II, mensaje de paz

En un mundo que progresivamente va perdiendo valores causa impresión el liderazgo de Juan Pablo II. Un hombre anciano, atenazado por el dolor y la enfermedad, con paso cansado pero mirada limpia, se sobrepone al sufrimiento humano para cumplir admirablemente con su misión evangelizadora. Es ejemplar su tenacidad, su fuerza de voluntad y su mensaje de paz. Queda claro que la fuerza de la fe sigue viva 2.000 años después del nacimiento del niño Jesús en el humilde portal de Belén. En el atardecer de su vida, cuando se divisa el camino que lo conducirá a la última morada con la seguridad del deber cumplido; el último gran estadista del siglo XX, el Papa universal puede recordar serenamente las palabras del Apostol Mateo (11:28-30) "Venid a mi todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil y ligera mi carga".

Posible renuncia prevista en el Derecho Canónico

A pesar de que El Vaticano lo ha desmentido, los analistas no descartan que el Papa ya tenga escrita su carta de renuncia. Con eso estaría cumpliendo lo establecido en el Código de Derecho Canónico de 1983, que en su canon 332 número 2 contempla la dimisión del Pontífice. Según éste, para que la renuncia sea válida, "debe ser libre y manifestada formalmente. Pero no aceptada por nadie". Esto significa que el Papa debe presentarla mientras esté "en su sano juicio", sin pedirle autorización a nadie. Eloy Tejero, profesor de derecho canónico de la Universidad de Navarra, agrega que la normativa no establece una formalidad determinada para la renuncia. "Pero lo lógico es que se manifieste por escrito ante testigos, que es el modo de prueba ordinaria para todo tipo de actos, según el canon 189, número 1". Una vez que la dimisión se hace efectiva, el Pontífice es reemplazado por un período de transición por el Camarlengo, cargo que actualmente ocupa el cardenal español Eduardo Martínez. Posteriormente se llama a un cónclave donde se elige al próximo Papa.

La última lección del Papa

Escrito por el Rvdo. Padre Guillermo Marcó
Director de prensa del Arzobispado de Buenos Aires
Para La Nación


Recuerdo que hace casi 12 años, cuando iniciaba mi ministerio sacerdotal, fui llamado para asistir espiritualmente a un enfermo. Con gesto solemne, la esposa me recibió advirtiéndome: "Padre, mi marido tiene cáncer, va a morir, pero él no lo sabe; trate de confortarlo, pero no le diga nada sobre su salud". Acto seguido entré en su habitación, me senté al lado de él y, cuando se retiró su mujer, comenzó a decirme: "Padre, tengo cáncer, me estoy muriendo y mi familia piensa que no lo sé, lo hice llamar porque quiero poner en orden mis cosas con Dios y porque quiero que me hable del cielo".Mis conversaciones con él marcaron mi ministerio, me enseñaron que la muerte no se debe ocultar, que hablar de ella es una necesidad del creyente y prepararse a bien morir es sin duda prepararse para el más importante de los viajes.


Sin duda la salud del Papa se debilita día tras día. Hay muchas enseñanzas que podemos sacar de este apóstol excepcional que ha elegido declinar activamente ante los ojos del mundo.


La sociedad, no lo olvidemos, hace un culto de la juventud, de la salud y de la imagen.
Se desecha de los trabajos a la gente cuando pasa los 50 años, se esconde el dolor, se disimula la vejez detrás del lifting, se margina al anciano desechándolo en un geriátrico, cuando no promoviendo la eutanasia Cuando contemplo al Papa, con una mezcla de ternura y compasión, pienso en ese joven Wojtyla que asumía el papado hace 25 años. Criado en la Polonia comunista, obrero, aficionado al teatro, escritor, poeta y deportista. Siendo seminarista, supo de los rigores de la persecución de tantas familias católicas y judías que marcaron su infancia y adolescencia Promotor del diálogo ecuménico e interreligioso.
Apóstol incansable, Ningún Papa en los dos mil años de cristianismo ha cumplido como éste con el mandato evangélico de "anunciar a Cristo hasta los confines de la tierra". Millones lo hemos seguido por televisión.

Morir en escena

Juan Pablo II nos está dando su última lección. Sus piernas ya no caminan, sus labios pronuncian las palabras con dificultad, sus manos se agitan temblorosas. Alrededor de él, por propios y extraños, se elaboran conjeturas sobre su salud, si está mejor o peor. Posiblemente le debe causar gracia leer los titulares de los diarios (debe ser extraño leer sobre la expectativa que abre la propia muerte).Estamos pasando por alto dos cosas fundamentales: el Papa ha de morir, como todos nosotros.

El también lo sabe. Prepara su sucesión disponiéndolo todo, pero ha elegido morir en escena. Con las pocas fuerzas que le quedan hace esfuerzos sobrehumanos para cumplir con su deber, para dar testimonio de la dignidad con que se puede afrontar la enfermedad "llevándola a cuestas" como la propia cruz. Sin esconderla, por el contrario, la muestra, se deja ver y fotografiar co nella. Su cuerpo se debilita y su alma se engrandece, y nos engrandece a todos.

Como en los tiempos de su Polonia natal, cuando usaba el overol de obrero, ha decidido morir trabajando por la causa de Dios y del prójimo. No sabemos cuándo acontecerá, pero creo que debemos acompañarlo con nuestra oración agradecida por enseñarnos lo que es vivir. El Papa prepara en su interior su último viaje, el más trascendente de su vida. Estará meditando en su corazón la fugacidad de la vida y viviendo la alegría de haber dejado los pedazos de su alma enamorada en el sendero de la historia, la suya y la de la humanidad toda.Contemplar lo que pasa
con mirada humana es reducirlo a especulaciones políticas y prácticas sobre la Iglesia. Quien contemplacon los ojos de la fe ve cómo él se prepara para el momento más sublime: el retorno a la casa paterna. El viaje que lo llevará a su morada definitiva.

Cronología de fechas relevantes

16 de octubre de 1978: Es elegido como el primer Papa no italiano en 455 años. Oficialmente, su pontificado comienza seis días después.

2 al 10 de junio de 1979: Regreso apoteósico a Polonia, su país de origen. Este viaje se convierte en el principal factor del apogeo de Solidaridad, la organización sindical dirigida por Lech Walesa. Ante una multitud que le aclamaba el Papa les dijo: "son hombres, poseen dignidad, no se rindan". Fue el principio del fin de la Unión Soviética.

13 de mayo de 1981: Mehmet Ali Agca, un pistolero de nacionalidad turca, dispara contra el Papa en la Plaza San Pedro. Una intervención quirúrgica de urgencia salva la vida de Juan Pablo II.

12 de mayo de 1982: En la víspera del primer aniversario del atentado perpetrado por Agca, un sacerdote español intenta apuñalar al Papa en Fátima, Portugal. El Pontífice resulta ileso.

13 de abril de 1986: Se realiza la primera visita de un Papa a una sinagoga. Juan Pablo II reza junto al Gran Rabino de Roma en lo que se considera el avance más importante en las relaciones entre católicos y judíos.

27 de octubre de 1986: En un hecho sin precedentes, obra como anfitrión del encuentro entre líderes religiosos de todo el mundo para hacer una exhortación de paz. Grupos guerrilleros y gobernantes se hacen eco de su apelación a un día de tregua.

1 de diciembre de 1989: Encuentro entre el Papa y el presidente soviético Mijail Gorbachov, tras 70 años de ateísmo oficial en la Unión Soviética. Gorbachov invita al Pontífice a visitar ese país. Juan Pablo II pide que se aceleren los pasos para el restablecimiento de la jerarquía católica dentro de Europa del Este. Por su lado, las reformas de Gorbachov se vislumbran como generadoras de cambios en materia de libertad religiosa.

15 de julio de 1992: Un tumor intestinal hace que deba someterse a una delicada intervención quirúrgica. Luego de la operación, los médicos dijeron que el tumor tenía el tamaño de una naranja y se estaba convirtiendo en maligno.

31 de octubre de 1992: Después de transcurridos unos 359 años, el Papa oficialmente rehabilita a Galileo, quien fuera condenado por la Iglesia Católica luego de revelar su descubrimiento científico de que la Tierra gira alrededor del Sol.

7 de diciembre de 1992: Sanciona el nuevo Catecismo universal, el primero en aproximadamente cinco siglos.

28 de diciembre de 1993: Israel y el Vaticano entablan relaciones diplomáticas en lo que se califica como el fin de cerca de dos mil años de desconfianzas y hostilidades entre cristianos y judíos. El Papa acepta la invitación de Israel para visitar el estado judío.

28 de abril de 1994: Un resbalón en su baño del Vaticano hace que se fracture el fémur derecho, por lo que es sometido a una cirugía de implantación ósea. Tras un mes de hospitalización, comienza a usar bastón y es obligado a abandonar sus prácticas de esquí.

21 de junio de 1995: Apenas se abre la primera mezquita de Roma, el Papa exige tratamiento igualitario para los cristianos de la mayoría de los países musulmanes.

5 al 7 de septiembre de 1996: Durante su viaje a Hungría, un portavoz del Vaticano sugiere por primera vez la posibilidad de que el Papa sufra de trastornos neurológicos o una forma del mal de Parkinson.

13 de abril de 1997: Realiza su esperado viaje a Sarajevo, donde se dirige a las partes en conflicto y las exhorta al perdón.

21 de enero de 1998: Comienza su visita a Cuba.

1999- 2000: Abre las puertas de San Pedro e inaugura el jubileo.

2000: Juan Pablo II pide perdón por las culpas de 2000 años de la Iglesia.

6 de enero de 2001: Carta apostólica Novo millennio ineunte.

16 de octubre de 2002: Carta apostólica El Rosario de la Virgen María.

17 de abril: Decimocuarta encíclica, Ecclesia de Eucharistia.

14 de agosto de 2004: Viaje a Lourdes