Después del intenso año vivido tanto por los acontecimientos políticos como sociales que ha vivido España este año, la Familia Real, como es tradición en verano, pasan unos días de vacaciones en Palma de Mallorca.

La gran novedad de este año es la presencia de la Princesa Letizia. Es la primera vez que acompaña a la Familia Real en las jornadas de regatas y es el principal foco de atención.

En compañía de la Reina y los hijos de la Infanta Elena y la Infanta Cristina, presencian el desarrollo de las regatas a bordo de la lancha "Somni". Compiten sin privilegios ni distinciones el Rey (como patrón del Bribón), el Príncipe (al mando del CAM) y la Infanta Cristina (a la caña del Azur de Puig).

Doña Letizia ya ha superado con nota las diferentes pruebas a las que ha sido sometida en los últimos meses, pero la del mar no es fácil. Entre sus obligaciones no figura la de entusiasmarse con las regatas, pero este verano, a la Princesa no le queda más remedio que intentarlo.

Los Príncipes se alojan en el Palacete de Son Vent en el mismo recinto donde se ubica el Palacio de Marivent, residencia tradicional de la Familia Real en Mallorca.

En cuanto a actividades oficiales, el Rey recibió a una delegación de los representantes de Baleares y está prevista la visita del Presidente del Gobierno. Por su parte, los Príncipes de Asturias deberán abandonar la isla para acudir a la República Dominicana el 16 de agosto a la toma de posesión del nuevo presidente, Leonel Fernández; y el 1 de septiembre a la del presidente de Panamá, Martín Torrijos. Además, los días 6 y 8 de septiembre realizarán una visita a Hungría e inaugurarán en Budapest la nueva sede del Instituto Cervantes.