VISITA DEL PAPA A ESPAÑA
"Seréis mis testigos"

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El Papa reza por los jóvenes llenos de sueños y esperanzas Juan Pablo II defendió en su encuentro ante unos 800 mil jóvenes de toda España reunidos en el aeródromo de Cuatro Vientos, Madrid, la necesidad de mantenerse "lejos del nacionalismo exasperado, de racismo y de intolerancia" y volvió a apelar a la paz en el mundo. "Las ideas no se imponen sino que se proponen", añadió el Papa quien conminó a los presentes a ayudarse "de la oración y el consuelo que brota de una amistad íntima con Cristo". Asimismo, criticó la "falta de interioridad de la cultura moderna" y resaltó el papel de los laicos. El Pontífice, que fue aclamado por los jóvenes a lo largo
de su recorrido por el interior del citado aeródromo, inició
su discurso con un saludo inicial en el que se mostró "emocionado"
por esta
A lo largo de su discurso, el Papa abogó por una "Europa fiel a sus raíces cristianas, no encerrada en sí misma sino abierta al diálogo y a la colaboración con los demás pueblos de la tierra; una Europa consciente de estar llamada a ser faro de civilización y estímulo de progreso para el mundo, decidida a aunar sus esfuerzos y creatividad al servicio de la paz y de la solidaridad entre los pueblos". El Pontífice criticó "la falta de interioridad"
de la cultura actual, la "ausencia de contemplación".
"Sin interioridad la cultura carece de entrañas, es como
un cuerpo que no ha encontrado todavía su Juan Pablo II animó a los jóvenes a formar parte de la "Escuela de la Virgen María" porque ella "es modelo insuperable de contemplación y ejemplo admirable de interioridad fecunda. . . y os enseñará a no separar nunca la acción de la contemplación", apuntó. El Papa señaló también la función primordial
que tienen los laicos, "especialmente los matrimonios y las familias
cristianas" a la hora de asumir el compromiso de la nueva evangelización.
"Sin Juan Pablo II concluyó invocando a María, rogándole
por los "jóvenes llenos de sueños y esperanzas"
e intercedió ante la Virgen para que éstos "sean
testigos de Cristo resucitado, apóstoles humildes y valientes
del tercer milenio y heraldos generosos del Evangelio". Sois depositarios de una rica herencia
La Plaza de Colón se ha convertido en un gran templo para acoger la celebración que hemos rezado con devoción y se ha cantado con esmero", añadió el Papa. En este momento, los fieles interrumpieron con vivas al Santo Padre.
Subrayó que "España evangelizada. España
evangelizadora. Ese es el camino. No descuidéis nunca esa misión
que hizo noble a vuestro país en el pasado y en este momento
intrépido para el futuro. Gracias a la juventud española
que ayer vino tan numerosa para demostrar a la moderna sociedad que
se puede ser moderno y profundamente fiel a Jesucristo". A juicio
de Juan Pablo II, la juventud "es la llama de esperanza para el
futuro de España y de la Europa cristiana. El futuro les pertenece.
De nuevo me voy contento. Adiós España. Adiós ciudad
de Madrid. Que Dios os bendiga". Una explosión de corazones, comentaba el órgano del Vaticano L'Osservatore Romano. España ha expresado su estrecha unión con Juan Pablo II mediante el calor de un entusiasmo coral, vibrante, incontenible. También destaca que los españoles han rodeado al Papa con el afecto y la cordialidad de un pueblo con raíces cristianas antiguas y tenaces, un pueblo que, pese a los problemas del secularismo y el materialismo, no ha perdido la voluntad de mirar hacia lo alto. No ha extraviado la fidelidad al mensaje evangélico que ha forjado la historia y modelado los corazones a través de los siglos.
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